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Rascadores para gatos de sofá

En ocasiones, aún teniendo ya un rascador en la casa, a nuestro gato le da por rascar en uno de sus sitios favoritos de la casa: el sofá. Y es que, como sabemos, para ellos rascar no es solo una manera de afilar las uñas, sino también de marcar el territorio. No es tu sofá o sillón es el suyo y es una manera de demostrártelo.

Si no consigues que tu felino deje en paz las esquinas o laterales del sofá, no te agobies. ¡Tenemos la solución! En Amazon hay varios modelos que te ayudarán a mantener tus muebles a salvo de arañazos.

Rascadores para gatos de sofá Navaris

Se trata del rascador para gatos de sofá más vendido gracias a su buena calidad y durabilidad. Este protector está fabricado con lino y fibra natural de sisal para cubrir un lateral o uno de los cojines del sofá. Sus dimensiones son de 130 x 45 cm, aunque la parte del sisal tiene una anchura de 60 cm. Se ajusta mediante una solapa que se pasa por debajo del cojín.

 

Protectores contra arañazos de vinilo

Una alternativa a los tradicionales rascadores para gatos de sofá son los protectores de vinilo transparentes, finos y autoadhesivos por las 2 caras que no afectan a la estética, ya que al ser transparentes son muy discretos. Pueden emplearse en sofás, sillas, alfombras u otros muebles y se pueden cortar en piezas más pequeñas. Se colocan fácilmente y se pueden retirar con la misma facilidad.

En este caso, más que destinados a rascar, están pensados para disuadir a los gatos de que rasquen en la zona donde se colocan ya que la superficie pegajosa evita que se acerquen.

La marca One Sight tiene un pack de 8 protectores de 30,5 x 43,2 cm por 14,99€, aunque puedes encontrar otros modelos y packs distintos en Amazon.

Así quedarían puestos:

 

Cinta antiarañazos de gatos PetIsay 

Otra buena opción complementaria con los productos anteriores es esta cinta disuasoria de arañazos de gatos que se pueden usar en cualquier mueble. Tan solo corta un trozo de cinta y pégala en el sitio donde no quieres que tu gatito rasque.

La cinta es totalmente segura para los gatos, su efecto disuasorio se debe a que su superficie es pegajosa, algo que no les gusta en absoluto. Se pega fácilmente sobre superficies tapizadas, madera, losa, cuero y alfombras.